Legado carismático y espiritual de la venerable Madre Elena Bettini,

 Fundadora de la congregación “Hijas de la Divina Providencia”.

 

 Elena Bettini, es una figura que logró una particular inserción en la situación social de la época en que le tocó vivir y su obra reviste pleno significado en la actualidad. Fue la más ferviente sostenedora de la educación en la formación humana y religiosa de los más necesitados fundada en la confianza de la divina providencia.

 

Emerge hoy como un modelo de fe a seguir para todos aquellos y aquellas que forman parte de sus comunidades religiosas y educativas.

En propias palabras, lo dice así: “la providencia de dios es humilde y se puede reconocer sólo a través de los eventos de la vida. Es un amor que se esconde, un amor silencioso y humilde. Es el estilo de quien se hace anunciador de la providencia”.

Anunciar la providencia significa antes que nada “ayudar al hermano que está a mi lado y entender que su vida está en las manos de dios”. Quiere decir ayudar a la persona a tomar esta perspectiva de fe, a ver el amor de dios continuamente en su existencia pasada y presente.

 

Objetivos generales del proyecto pastoral

 

1. Permitir a toda la comunidad educativo pastoral caminar en unidad de criterios y de acción en la misión educativa, para hacer de nuestros niños y niñas, jóvenes, padres y educadores, discípulos misioneros de Jesucristo, garantizando para ello tres elementos fundamentales en su formación: el

Evangelio de Jesucristo, el magisterio de la iglesia, y el sello propio que nos otorga el legado carismático de la venerable madre Elena Bettini.

2. Desarrollar en nuestros colegios un trabajo evangelizador audaz e inculturado, con un estilo fraterno y participativo, por medio de un modelo pastoral nuevo, contextualizado y contingente que responda de manera eficaz a las más diversas características y realidades presentes en cada uno de los colegios para lograr así convertirnos no sólo en “centros de enseñanza” sino en una “experiencia significativa y trascendente” para todos aquellos que el señor nos ha encomendado.

 

Plan de profundización en la fe

 

Es la estructura de formación propuesta para aquellos y aquellas que, como lo dice su nombre, deseen profundizar en su experiencia de fe. Y responde a un camino planificado y sistemático de crecimiento por medio de pequeñas comunidades que responden a una comunidad estamental, las que a su vez se insertan en el engranaje de la pastoral general o proceso evangelizador.

 

Comunidades por estamento

 

A) Comunidades Infantiles Bettinianas.

La pastoral infantil agrupa a las comunidades conformadas por alumnos y alumnas de pre kinder a 7º año básico y trabajarán bajo el método de pequeñas comunidades, reunidas bajo una coordinación general.

B) Comunidades Juveniles Bettinianas.

La pastoral juvenil agrupa a las comunidades conformadas por alumnos y alumnas de 8º año a 4º medio y trabajarán semanalmente bajo un plan sistemático y progresivo de profundización y crecimiento en la fe.

Este tipo de comunidad, estará dividida si así lo ameritara el número de participantes o el nivel de ellos- en pequeñas comunidades de crecimiento. Y su formación permanente y sistemática será conducente al sacramento de la confirmación.

C) Comunidades De Familias Bettinianas.

Esta pastoral congregará a todos los padres, madres y familias en general, que deseen profundizar en su fe y vivir de manera comunitaria su compromiso de educadores y portadores de la buena nueva. En pequeñas comunidades, los padres, madres y familias de la comunidad educativa, realizarán un camino de crecimiento personal y acompañamiento a las labores y actividades misioneras del colegio. Siendo esta pequeña comunidad su fuente de inspiración y formación para asumir las diversas tareas que el señor les encomiende, tanto en el área organizacional del establecimiento como en su área pastoral.

Estas comunidades familiares  con servicios diferentes cada una de ellas se reunirán semanalmente a cargo de un responsable de comunidad. Y a su vez, los responsables de comunidades deberán asistir una vez al mes a la formación general que provendrá de la coordinación del proceso evangelizador, lo que les permitirá estar en contacto con todas las comunidades, recibir formación e información y luego traspasarla a sus propios grupos.

En esta gran familia confluyen todos los padres y madres que realizan las más diversas tareas pastorales y catequísticas al interior del colegio, tales como guías de catequesis, responsables de comunidades, delegados pastorales de curso, etc., sin que este sea excluyente, pues podrán participar también todas aquellas personas que sólo busquen su formación personal y un espacio de vida eclesial y comunitaria.

D) Comunidades De Educadores Bettinianos.

Pastoral que congrega al personal docente del establecimiento y a los asistentes de la educación, y en la que se realiza un proceso sistemático y permanente de formación pastoral y religiosa, a través de temas de formación, eucaristías y retiros.

Esta comunidad(es) deberá desarrollarse con toda la periodicidad y frecuencia que sea posible, pero está llamada a reunirse al menos una vez al mes  por 2 horas  de manera sistemática. Allí los temas a tratar deberán responder a una planificación que apunte especialmente a la formación pastoral y religiosa de los involucrados en ella y a la vivencia de experiencias significativas y trascendentes al nivel de los participantes.

De la misma forma deberán calendarizarse 3 jornadas de formación o retiros al año y celebrar la eucaristía como comunidad de educadores en el día del profesor, también llamado día del trabajador de la educación.

E) Catequesis Familiar

La catequesis familiar mantendrá la estructura tradicional utilizada por la iglesia.

Chilena en su proceso formador de preparación al sacramento de la eucaristía o de Iniciación a la vida eucarística; es decir, comunidades formadas por los padres y madres de los niños en formación –correspondiente principalmente a los niveles de 3º y 4º año básico- guiadas cada una de ellas por un matrimonio catequista, y grupos de niños, cuya formación es conducida por un acn (animador de celebraciones para niños). Ambos, con encuentros semanales por un período de 2 años.

Tanto los matrimonios guías como los acn deberán ser miembros de algunas de las comunidades de crecimiento en la fe llámese jóvenes bettinianos o familias bettinianas lugar en el que recibirán su formación, harán sus aportes y vivirán su vida comunitaria.